‘SOÑAR NO CUESTA NADA’

El documental cuenta la historia de San Skate, un colectivo que utiliza el skateboarding para transformar la comunidad de San Luis, un municipio de República Dominicana. En este municipio, donde la apatridia infantil es una realidad, la organización lucha por proteger los derechos fundamentales de niñas y niños en un contexto de limitaciones en seguridad, educación, salud y derechos laborales.

La historia nos la cuentan sus protagonistas: integrantes de San Skate que se han criado en esta zona periférica de Santo Domingo. Es importante señalar que las voces en el documental expresan su propia realidad y no representan la de toda la población dominicana, cuya identidad es diversa y presenta matices en todas sus regiones.

Tampoco representan la totalidad de experiencias de la infancia haitiana y afrodescendiente en República Dominicana, una realidad compleja y marcada por formas estructurales de exclusión racial. Menos aún pretendemos obviar que dentro de la organización existen otras experiencias, atravesadas por el género, la edad y otras condiciones que dan forma a perspectivas únicas.

Cabe mencionar también que, como muchos otros países, República Dominicana aún carga con las heridas de un pasado colonial y un presente capitalista que prioriza los intereses económicos sobre la justicia social. Esto perpetúa la subordinación de los países del sur global y aumenta la vulnerabilidad de sus habitantes. Este documental ha sido realizado por una persona blanca europea, lo cual implica una mirada que no pretende hablar “por” la comunidad, sino amplificar la voz de quienes aparecen en él.

Para concluir, queremos dejar constancia de que el mensaje optimista y esperanzador que transmite el film en varias ocasiones no pretende ignorar ni minimizar la realidad de San Luis (o de otras zonas con condiciones sociales similares). Sabemos que este contexto dificulta, e incluso imposibilita, el acceso a un empleo digno y a un estilo de vida acorde con los derechos humanos.

Dicho de otro modo, en muchos lugares las dinámicas sociales reducen las oportunidades de escolarización, movilidad y bienestar físico y emocional.

Por tanto, cambiar esta situación requiere más que solo soñar: la responsabilidad compromete a los países más aventajados y sus relaciones internacionales.

Gracias a cada participante de San Skate por dar apoyo y sentido a su comunidad. También a aquellas organizaciones que mediante el skateboarding generan cambios profundos en su entorno.

Y, por último, gracias a ti por disfrutar de un documental que quizá carezca de grandes medios, pero nunca del amor y la ilusión que le dieron vida.

Texto por Skate Plural
Documental por Eric García